Publicado por direccion, 19-Septiembre-2018



“Creía que no debía donar órganos, ahora sé que estaba errada”

Los golpes de la vida nos enseñan y nos cambian la visión de las cosas, sobre todo si implican el sufrimiento de un hijo. Eso fue lo que le pasó a Marleni Lima, quien hasta antes de que su niño necesitara un trasplante de hígado, no era partidaria de la donación de órganos.

“Yo creía que no debíamos donar nuestros órganos, que debíamos quedarnos con ellos; pero ahora entendí que es bueno dar a oportunidad a otras personas de seguir viviendo y de prolongar la vida de un ser querido. La ignorancia me hacía pensar diferente, ahora me he dado cuenta de que estaba errada”, confiesa.

La dolorosísima experiencia de ver sufrir a su hijo, de haber llorado con él, de entristecerse por el bullying que le hacían en el colegio, le obligó entender este acto generoso en toda su dimensión.

“¿Mamá, cuándo me van a quitar este hígado?”, siempre le preguntaba el pequeño Giovani a su madre, Marleni. Él sufría el síndrome de Alagille, con el que nació, una rara enfermedad que afecta a una persona entre 100,000.

Inicialmente, el síndrome no le causó mayores problemas, pero con el tiempo pintó de amarillo su piel y sus ojos porque su delicado hígado no podía expulsar la bilis normalmente,  eso lo convertía en el blanco de burlas y comentarios malévolos en su colegio.

“Hay que pedirle bastante a Diosito”, le respondía a Giovani. “Después de la operación, tu vida será tan normal como la de otros niños”, lo alentaba. 

Un martes por la noche, de hace dos meses, el teléfono de Marleni timbró. Era la llamada tan anhelada. Había un donante y ese hígado sería para el primero en la lista de espera; es decir, para Giovani. 

El primogénito de la familia Mendoza Lima, hincha de Alianza Lima y amante de la sopa seca que prepara su mamá, tiene ahora otro semblante y muchos más motivos para seguir adelante. Quiere seguir siendo el primer puesto en su colegio, donde cursa el quinto grado de primaria, y ser médico, como los profesionales que le salvaron la vida.